sábado, 29 de octubre de 2011

Capitulo 17: Te matare, Stefan.

No podía creerme lo de Stefan y Vladimir. Un ataque? Como podian? Pero lo que mas me llego al corazon fue lo de que quisieran a Heidi y a mi bebe. Si les querian deberian pasar por encima de mi cadaver. Heidi estaba llorando en el baño y yo andaba dando vueltas como un tonto por la habitacion cuando llego mis padres. Los dos estaban muy serio y palidos, mas de lo habitual. 

-¿Que ocurre?- les pregunte

-Felix, cariño, mi niño hermoso, no te enfades ni te alteres. Controlate ¿si?- dijo mi madre poniéndose delante de mi.


-¿Que ocurre?- mas serio y autoritario


-Stefan y Vladimir están aquí- dijo mi padre mirándome


-QUEEEE??!!!!!!!- gruñendo


Como se atrevían!! Ahora si le matare!! No les dejare a ninguno de ellos vivos!! Empece a gruñir y Heidi alertada salio del baño con la cara llena de lagrimas. Todos me miraban asustados, notaba como mis ojos se volvían rojos sangre y como mis colmillos salían mas afilados que nunca con ganas de muerte. Muerte a un Rumano. Muerte a Stefan. Sin que nadie se lo esperara baje corriendo hasta el salón, donde me aguardaban los dos indeseables rumanos. Vi como Stefan se tensaba y me gruñía al verme y al ver a Heidi detrás de mi embarazada. Le enseñe mis dientes. No iba a consentir que amenazara a mi familia y mucho menos a mi prometida y madre de mi hijo. Vi que seguía gruñendo y que en un susurro le llamo fulana a mi prometida. Y sin mas dilación salte sobre el:


-TE MATARE!!!! STEFAN TE MATARE!!!!!- gruñendo.


Los dos caímos al suelo, dándonos puñetazos y patadas. Aprisiono mi cuello con sus manos y yo el suyo con las mías. Pero saco de su bota una daga y intento apuñalarme. Oí que Heidi gritaba mi nombre. Y como algo me invadía el cuerpo. Era un calor increíble. Y de repente mi a Stefan taparse los ojos y una luz que brillaba...a mi espalda.




domingo, 23 de octubre de 2011

Capitulo 16: Problemas

Ya habían pasado dos semanas desde que Heidi me había dicho que estaba encinta, se supone que no debería de notarse que lo estuviese pero...este embarazo era diferente. Heidi parecía que estaba de cuatro meses y medio. Ya de vez en cuando notábamos moverse a el o la bebe o como daba una patada. 


Heidi estaba emocionada y muy nerviosa, al igual que yo. Le había preguntado a mis padres que sucedería en el momento del parto y sin mentirme me dijeron que lo mas posible era que Heidi muriese en el proceso. Pero yo estaba preparado para que eso no sucediese, para cuando diese a luz yo  la mordería para convertirla en una de nosotros. Yo seria su creador. Y su marido y el padre de nuestro hijo o hija. Heidi esperaba que fuese niño pero yo quería que fuese niña. 


Esa misma mañana mientras dábamos un paseo mi hermana Jane vino corriendo diciéndonos que debíamos ir ahora mismo al salón, que era urgente. Heidi no podía correr así que la tome en brazos y salí disparado hacia el gran salón para saber de que era tal urgencia. Cuando llegamos allí, todos estaban extraños, Demetri que siempre intentaba sacarme de quicio mirando de forma poco normal a Heidi, estaba serio mirando al suelo como intentando romper el mármol. Sente a Heidi en una de las sillas que había en el gran salón y me puse detrás de ella, observe que nadie hablaba así que abrí la conversación:


-Bueno, ¿alguien va a decirnos que era tan urgente? Por que no he venido para ver como todos estáis concentrados en romper el mármol o en pensamientos.- empezando a enojarme.


-Felix, Heidi, me temo que tendremos que prepararnos para un ataque inminente.- dijo mi padre 


-¿Un ataque? ¿De quien? ¿Cuando?- levantándome rápido.


Tenia que proteger a Heidi y a mi bebe. Tenia que ayudar a mi familia y protegerlos. Mataría a cualquiera que intentara tocarles un solo pelo a cualquiera de ellos. No dejaría que nada ni siquiera la muerte les tocase. Hasta el mismísimo infierno se encogería al verme. Estaba furioso, enfadado, preocupado, nervioso, pero ante todo odioso. Y mi padre dijo con voz seria :


-Si. De los Rumanos. Aun no lo sabemos, quizás esta noche, quizás mañana, quizás dentro de un mes, no lo sabemos.-


-Y ¿por que este ataque?- temiéndome lo peor.


Todos miraron a Heidi y a su tripa. No podía ser cierto....¿Por que?. Y mi madre dijo:


-Quieren a Heidi y al bebe para Stefan- dijo con tristeza y con los ojos en lagrimas.


Stefan. Pagaría por esto. Seria yo mismo el que acabaría con su vida. Mientras pensaba esto interiormente hice que el suelo y los cristales se resquebrajasen. Era la hora de vengarme.



sábado, 22 de octubre de 2011

Capitulo extra 2: Una comida...devastadora Parte 2

Ahora era yo el que estaba contra a encimera y el que iba a ser comido. Ella con una sonrisa muy picara se acerco a mi y me beso lento pero muy intenso, volviéndome loco. Sus manos descendieron desde mi cuello hasta mi abdomen, y desde ahí hasta donde estaba mi pantalón. Me estremecí entero cuando note lo cerca que estaba sus manos de mi ''centro'' . 


Con una sonrisa muy despacio, bajo mi pantalón con las manos rozando mi miembro, haciendo que se  levantase. Unos escalofríos recorrieron mi cuerpo, haciéndome perder el control. Me aferre a la encimera de la cocina para no caerme, sentía que las piernas me fallaban. Entonces desde abajo, me miro y sonriendo, empezó a besar mis piernas, haciendo que jadease de vez en cuando por el calor y el placer que recorría mi cuerpo en oleadas. 


Cuando con sus besos llego a mi ingle, cogió el borde de mi bóxer, lo bajo hasta los tobillos y siguió besando. Cuando acaricio y beso mi miembro, yo tuve que aferrarme mas fuerte a la encimera haciendo que sonara un poco. El fuego ya era insoportable y ella me sonrió como diciéndome que no iba a parar hasta que sintiera lo que ella había sentido. 


Muy despacio lamió con su lengua la punta de mi miembro y gemí. Nadie en mi vida humana ni vampirica me había dado tanto placer. Mi respiración se volvió entrecortada cuando ella con su mano aferro mi miembro y lo lamió. El fuego ya no era insoportable, era el mismísimo infierno. Entonces cuando pensé que se limitaría a eso nada mas, abrió su boca y metió mi miembro en ella. Chupo y succiono haciendo que me aferrara mas fuerte a la encimera y esta se resquebrajase. 


Su mano se movía de arriba abajo de mi miembro y su boca seguía chupando. Pasaron varios minutos, no se cuantos, hasta que llegue al orgasmo mas increíble de mi vida. Me aferre con tanta fuerza a la encimera que la rompí en miles de cachos. Entonces ella dio una ultima succión. Yo estaba estático como de piedra, sujetado a lo poco que quedaba de encimera y ella se ponía en pie con una sonrisa inocente y relamiéndose los labios. Y dijo:


-Feliz Desayuno, Amor.- riéndose picara. 


Yo la mire, desencaje mis manos y mis uñas de la encimera, me vestí y le dije en un susurro:


-La próxima vez TU seras la comida y no podrás escapar.- con la mayor de mis sonrisas.



viernes, 21 de octubre de 2011

Capitulo extra 2 : Una comida... devastadora Parte 1

Cuando terminamos de nuestro baño tan...placentero, decidimos bajar a desayunar. Mientras hablábamos y reíamos, se fue hacia la nevera y yo me quede detrás de ella mirando también la nevera, pero...jamas llegaríamos a comer comida humana. Ella se agacho para ver que había en el ultimo estante un poco intencionadamente para provocarme, su trasero hermoso y blando rozo mi miembro haciendo de nuevo que el calor me recorriera como fuego, quemándome hasta el alma. Vi como ella sonreía y movía su trasero adrede para provocarme y lo consiguió. 


La agarre entre mis brazos a la vez que le daba la vuelta y la bese con fiereza. Oí como salia de sus labios un gemido y sus pezones se endurecían y sobresalían de su camisa, que era mi camisa. La senté sobre la encimera y me coloque entre sus piernas pero mi idea no era esa...Antes de que ella pudiera rodearme con sus piernas y sus brazos, descendí por su cuerpo, besándolo, mientras abría con mis manos la camisa y la lanzaba lejos, al suelo. Ahora estaba completamente desnuda, yo recorrí su cuello hasta sus pechos, besándolos, lamiéndolos, cuando llegue a sus pezones los mordí y los chupe, note como se estremecía contra mi cuerpo y vi como mordía su labio.


Sonreí y seguí bajando hasta llegar a su vientre, ella se retorcía entre escalofríos y estremecimiento a medida que me acercaba a su centro. Muy despacito fui abriendo sus pliegues y sus muslos para poder lamer. Puse mis manos en su cadera para que no se moviera y chupe con todas mis fuerzas mientras jugaba con su clítoris con mi lengua. Podía notar como se humedecía y como su respiración se entrecortaba cada vez que chupaba de forma agresiva su clítoris. 


Cuando vi que estaba hinchado por completo, lamí su vagina rozando con la puntita de mi lengua su punto G. Oí como gemía y jadeaba cuando lo roce, así que para mayor placer chupe su vagina y con mi lengua lamí su punto G. Pensé que pasaría si... Abrí la boca, metí mi lengua en su vagina y chupe, apretándola contra mi boca, su clítoris y su vagina. Ella se retorcía entre gemidos murmurando mi nombre y agarrando mi pelo para que siguiera dándole placer. Yo seguí lamiendo, chupando, incluso mordiendo y succionando, su vagina y torturando su clítoris. 


Tras unos minutos llego al orgasmo y para que fuese mas duradero y placentero, metí dos dedos y mi lengua hasta el fondo, a la vez que chupaba y con el pulgar torturaba su clítoris. Ella hecho la cabeza para atrás y se dejo llevar por los espasmos de placer que el orgasmo le produjo. Cuando termine, me relamí, la mire y le dije:


-Amor, ¿estas bien?-


-Oh...Sii,...muy muy Bien....- dijo mientras me miraba con un brillo de picardia 


-Me alegro. Bueno, ¿que quieres de comer?- sonreí


Y dijo con todo el deseo del mundo:


-A ti- mientras se bajaba de la encimera.


Giramos, me miro y comprendí que ahora yo seria la ''comida''.








                                                                        

jueves, 20 de octubre de 2011

Capitulo Extra 1: Un placentero baño

Nota del autor: ''Estos capítulos extras son aquellos que una persona de mi corazón no me dejo subir por ser un poco eróticos, pero como es parte de mi historia lo pondré . Lo siento mucho Sammy!!''

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Me pase la mañana contemplándola dormir hasta que despertó.Me miro con esos enormes ojos que ella tenia. Era como mirar al cielo y quedar atrapado entre sus nubes. Después me sonrió con esos labios suyos que tan loco me volvían y me hacían alcanzar el mas dulces de los infiernos en mi cuerpo. Tome su rostro entre mis manos y la bese con fiereza, quería que fuese mía y recorrer su cuerpo con mis labios, lamiendo a cada paso. Entonces ella riéndose y con un gemidito me detuvo.


-Felix...quiero darme una ducha. Podemos seguir luego...como desayuno para ambos.- sonriendo picara.


-Vale.Vamos. Tu te disfrutas y yo te ducho.- dije con un calor recorriendome todos los sitios de mi cuerpo y de mi mente.


La tome en brazos y camine hacia el baño. La deje sentada sobre la encimera del lavabo mientras abría el grifo y la bañera se llenaba de un agua cálida. Una vez estuvo llena, la tome de nuevo en brazos pero esta vez a horcajadas. Me recosté en la bañera dejándola a ella encima de mi, me miro como diciendo ''¿Se puede saber que tramas?'', tome el mango de la ducha y empece a empaparla, sonriendo por los planes que tenia en mente. 


-Felix,cariño, te amo pero de verdad no estoy disfrutando nada con mi baño.- dijo sinceramente con una sonrisa.


-Ya lo se. Es que todavía no he empezado...- sonriendo pícaro.


-¿¡Como que empezado?!- con sus grandes ojos abiertos como platos.


Entonces antes de que pudiera decir mas, pude un poco de jabón en mi mano y empece a masajearle el cuerpo, enjabonandola con mi mano mientras movía mis caderas para que mi miembro rozara su vagina. Pase mis manos por sus pechos y los masajee en círculos haciendo que sus pezones se endureciesen. Incline un poco mi rostro y comencé a besarla despacio, muy profundo pero con ardorosa pasión. Con mis manos baje por su abdomen hasta su ombligo, enjabonando cada parte de su cuerpo, note como su piel se erizaba cuando me acercaba a la zonas mas erogena de su cuerpo.


Seguí con mi mano descendiendo por su vientre hasta llegar a su centro. Con mucha delicadeza pero a conciencia, abrí sus muslos un poco mas haciendo que mi miembro rozara con mas presión su vagina. Separe los pliegues de su centro y pase mis dedos enjabonandolo, al llegar a su clítoris me detuve y lo masajee en círculos despacito. Ella se mordía el labio y me agarraba con fuerza el pelo mientras yo torturaba su cuello y su oreja con besos y mordeduras. 


Moví mis dedos enjabonados mas deprisa masajeando su clítoris, cuando decidí que estaba lo suficientemente enjabonado, metí dos dedos en su vagina a la vez que mi miembro. Note como su cuerpo se contraía ante el placer que la inundaba y como su vagina húmeda y ardiente se encojia, mandándome una oleada de placer que nadie me dio nunca. Con mi pulgar seguí torturando su clítoris. Con la mano que me quedaba libre y que sostenía el mango, le quite todo el jabón que tenia para poder hacer que el baño fuese mas..placentero. Busque con mis labios y mies dientes sus pezones y empece a ensañarme con ellos, mordisqueandolos, lamiéndolos, succionando. Note como clavaba sus uñas mientras movía cada parte de mi. 


Moví mis caderas y mis dedos, incluido el pulgar, mas y mas deprisa, con mas y mas fuerza. A veces salia de ella casi y volví a entrar con fuerza hasta el fondo, otras daba embestidas fuertes y rapidísimas, o lentas y profundas hasta el fondo. Pasaron unos minutos cuando note que ella llegaba a orgasmo y rápidamente, salí de ella, le di la vuelta dejándola recostada en la bañera, abrí sus piernas y sus pliegues, y succione su vagina y su clítoris, ella se aferro a mi cabello jadeando y gritando mi nombre entre gemidos. Note como su cuerpo se convulsionaba pero no pararía hasta hacerla desfallecer de placer. Pero lo que no me imaginaba era que tendría un segundo orgasmo cuando yo metí mi lengua dentro de ella para lamer su sabor. Entonces oí que decía:


-Felix...por favor...no mas...por favor...- entre jadeos y unos cuantos gemidos mas.


Salí de ella, relamiendome como un gato y le sonreí. Había hecho que disfrutara del mejor baño de su vida, de eso estaba seguro. Y yo había disfrutado por hacerlo. 



domingo, 16 de octubre de 2011

Capitulo 15: Sorpresa!!! Vas a ser papa!!

El día de ayer fue increíble. Ella se despertó con la misma cara o peor de la que había puesto yo al recordar todo pero después se me había lanzado encima literalmente! Eso me gusto muchísimo. Y volvimos a revivir lo de la noche pasada. Pero había tenido que irme con Alec a la tarde dejándola sola con mi madre y eso me angustiaba. Estuvimos unas cuantas horas dando vueltas buscando al nuevo miembro de nuestra familia pero no lo encontramos hasta llegar a un local de alterne. Alec quiso entrar y yo le dije que pasaba de entrar, ya que me parecía muy injusto lo que le hacían a las pobres mujeres y algunas no eran mas que jóvenes chicas de dieciséis o de la edad de Heidi, y eso me enfurecía.


Llegamos con el nuevo a la mañana siguiente, alec y el fueron al salon mientras que yo fui a buscar al amor de mi existencia. Estaba tumbada en el jardín jugando ensimismada con una pequeña flor. Me tumbe a su lado sonriendo:


-Buenos días. Te extrañe. ¿Como fue tu día mi vida? El mio fue horrible! Alec busco y encontró al nuevo en un club de esos para hombres...puaj!- *dije poniendo cara de asco y mirándola.


Al ver que no sonreía y que estaba seria, me preocupe:


-Amor...¿Estas bien?- 


-Si estoy bien...creo. Felix..¿los vampiros pueden quedar embarazados?- dijo mirándome


-Pues...se supone que no pero sabemos que los jóvenes como yo y mis hermanos si podemos tener hijos con humanas como tu. Y con vampiresas también pero solo hasta cierta edad. Por ejemplo mis padres ya no pueden tener mas, Carly es la ultima. ¿Por que preguntas amor?- dije mirándola mientras jugaba con una hoja del césped.


-Por que hoy me encontré un poco mal y vino un amigo de vuestra familia, uno rubio y como ustedes pero de ojos color ámbar. Me examino..- 


-¿Carlisle? ¿Que te ocurre? ¿Estas Bien?- preocupado


-Si estoy bien...creo. Carlisle me examino, me hizo análisis y me miro..''ahí''. Me dio mucha vergüenza. Por que jamas me habían mirado, bueno, solo tu. Y me asusto.- dijo con un brillo extraño en los ojos


-¿Y? ¿Que dijo que tenias?- 


Se levanto, quedando sentada con las manos en su vientre, me miro y dijo:


-Felix, estoy embarazada- con una sonrisa y con ese brillo en sus ojos. 



sábado, 15 de octubre de 2011

Capitulo 14: La primera vez

Desperté y me notaba confuso no sabia que había sucedido la noche anterior. Cuando note algo rozarme el cuello, mi re y la vi. Heidi estaba en mi cama! Desnuda! Pero que..??!!. Mire debajo de las sabanas y vi que yo también estaba desnudo, entonces como por arte de magia todos los recuerdos de esa noche aparecieron como si estuviesen pasando ahora:

''Empezamos a besarnos como si fuese el primer beso que nos dábamos después de milenios sin vernos como si se acabase el mundo mañana. Ella temblaba en mis brazos, se estremecía cuando tocaba su piel desnuda o cuando recorría su cuello delicadamente con mis labios y mi lengua. Sus manos temblorosas quitaban mi camisa como podían, su corazón latia fuerte y rápido. La ayude a quitarme la camisa y con delicadeza, metí mis manos por detrás de su espalda. Su piel era fina como la seda y cálida como el fuego. Desabroche los botones de su vestido mientras con las yemas de mis dedos rozaba su piel. Note como al rozar su piel y la mía se estremecía de placer. 


Acaricio cada parte de mi cuerpo desnudo mientras yo con cuidado de no romper su vestido y no hacerla daño ni asustarla, le quitaba el vestido y la dejaba en ropa interior. Al rozar la piel de mi cuerpo con la del suyo, emitió un pequeño gemido que me volvió loco y mando ardientes estremecimientos por mi cuerpo hasta mi entrepierna. Ella empezó a respirar deprisa y su corazón a volverse loco. Me giro y se puso encima de mi, desabrocho mi pantalón y con mi ayuda me lo quito dejándome en ropa interior como ella, yo me incline sentándome y la bese despacio, profundo. Ella me correspondió apremiando nuestro beso cada vez mas. con mis manos volví a girar dejándola debajo de nuevo y la desnude. Después ella me quito la única prenda que llevaba puesta y me dijo:


-Felix...Hazme tuya, ahora.- con un gemido saliendo de sus hermosos y sonrosados labios. 


Y sin mas dilación, empece a hacerle el amor, despacio para que no le doliera y aumentando la velocidad y la fuerza cuando ella me lo ordenaba o cuando yo notaba que tenia que ir mas deprisa. Cuando llegamos al clímax los dos, me sacudió un hormigueo y note como ''algo'' salia de mi dentro de ella. Y como los dos exhaustos nos tumbamos y nos dormimos.''


Sonreí con ternura al recordar la anterior noche y como había sido nuestra primera vez juntos, unidos. Jamas olvidaría esa sensación de estar completo, de formar parte del otro. De ser una sola persona con ella.